
Es tal vez uno de los platos más típicos de Argentina, es un plato único suculento y muy gustoso, su sabor intenso lo hace por realizarse preferiblemente con costilla de cerdo tiernos.

Ingredientes
- Uno o dos costillares de lechón
- Ajo
- Orégano
- Laurel
- Azúcar morena (o blanca, si no hay)
- Sal
- Pimienta (prefiero la blanca)
Preparación
- Lo más importante de esta receta es el preparado de los costillares, ya que muchos se quejan que la mayoría de la carne queda pegada al hueso y es difícil comerla
- Para evitar esto, hay que colocar las costillas sobre la mesa, hacia arriba, y cuidadosamente pelar un poquito del cuero o membrana que las recubre, y después estirar todo hasta sacarlo completamente y descartarlo
- Lo más fácil es separar la piel cerca de donde cortaron el hueso, y luego agarrarla con una toalla de papel, para que no se te resbale de los dedos, este es el secreto de esta receta
- Luego, frotar el costillar con bastante azúcar, sal, pimienta, ajo picadito, orégano, romero (si te gusta) poner la carne en una bandeja, agregar un chorrito de agua, y cubrir con papel de aluminio
- Mandar al horno, a 300 grados, por más o menos media hora
- Tener la parrilla lista, como para un asadito, y mandar el costillar a la parrilla hasta que se dore completamente por los dos lados



