
Al menos 13 altos mandos fueron destituidos tras el motín de los mercenarios de Wagner.

Mientras las tropas ucranianas recuperaron en cinco semanas una porción del territorio de su país que le había llevado a los rusos seis meses para conquistar, a 60 kilómetros del frente, el balneario de Armyansk, en la península de Crimea sigue repleto de turistas rusos que cruzan en hordas el puente Kerch para pasar sus vacaciones al sol.
Contradicciones de la guerra que se replican en Moscú. Es allí donde continúa con todo su esplendor, tras una semana de incertidumbre, la purga lanzada entre los militares después del motín protagonizado por Yevgeny Prigozhin el jefe de la organización de mercenarios Grupo Wagner.
Según algunas fuentes ya fueron retirados del mando 13 altos comandantes, el más destacado es el jefe de las fueras aeroespaciales Sergei Surovikin que está fuera de escena desde hace tres semanas, mientras que se conoció un audio del general de división, Iván Popov, en el que asegura haber tenido duras peleas con sus comandos superiores. Se ha difundido un rumor donde se conoció que Prigozhin podría ser juzgado por crímenes de guerra junto a varios de sus comandantes.
Según las fuentes de seguridad rusas a las que tuvo acceso el WSJ, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) interrogó a decenas de comandantes militares “provocando un enfrentamiento con el ministerio de Defensa y el desánimo en las fuerzas armadas”. El general Surovikin, que anteriormente había sido el máximo comandante de las tropas rusas en Ucrania, fue acusado de haber estado al tanto de los planes para el amotinamiento de Progozhin y no haber hecho nada para detenerlo.
Esa es la misma acusación que pesa en los otros 13 altos oficiales que se encuentran detenidos. Habría muchos más a los que les quitaron el mando de tropas.
El episodio del levantamiento de los mercenarios está aún lejos de haberse superado y todo indica que hay un estado de deliberaciones en las fuerzas armadas rusas que complica el comando de la guerra. La contraofensiva ucraniana avanza lentamente, pero avanza, entre relatos de aldeas y pueblos recuperados y tropas rusas huyendo en desbandada.



