
La princesita habla de su salud mental.

Karina decidió abrir su corazón y hablar su cuadro de depresión y como afecto en su salud mental en una entrevista. La cantante decidió hablar de los duros momentos que vivió en diferentes etapas de su vida.
“Con 19 años la primera vez que canté en el Gran Rex, yo había empezado hace ocho meses y era el primer teatro que yo hacía. Se atrasó el show porque yo tuve un ataque, que hoy entiendo que fue de pánico y de ansiedad. No podía parar de temblar y tenía un ataque de nervios con la gente ya ahí, gritando ‘Karina’. Nadie sabía lo que pasaba”, recordó Karina.
“Yo salí y lloré todo el show. Fue un show desastroso, pero la gente lo recuerda como muy emotivo porque yo era chiquita y estaba viviendo un sueño pero artísticamente fue muy feo. No afiné, estaba mal y lloré todo el tiempo. Para mí era algo normal por la emoción muy grande de lo que estaba viviendo en ese momento, pero eran cosas con las que yo convivía”.
Durante la charla, La Princesita admitió que ya no tenía ganas de seguir viviendo: “La etapa más marcada de esta etapa de depresión y ataques de ansiedad es cuando en mi cabeza ya era una decisión el querer morirme. Pero yo me acuerdo de lo que sentía y de lo que veía en ese momento era negro, no me acuerdo ni dónde estaba, calculo que estaba de gira o en mi habitación. No fue una sola vez fueron varias, de sentir que ya no había salida de ningún tipo”.
Ella había intentado realizar psicoanálisis, aunque no tuvo una buena experiencia con una terapeuta, lo que complicó más su cuadro. Más tarde entendió que debía seguir buscando ayuda y no bajar los brazos. “A mí lo que me pasaba es que yo no me quería matar, pero me quería morir. No es que yo decía bueno, de qué forma me puedo quitar la vida, no lo pensaba, quería morirme. A mí no me pasó de querer matarme, pero sí, de querer morirme”, reconoció la intérprete.
Por último, La Princesita se refirió a la importancia de buscar ayuda profesional para mejorar su estado de salud mental y entendió que no estaba loca por consultar al psiquiatra y tomar medicación: “Hoy entiendo que es lo mismo cuando vas al médico y te duele algo y te dan un antibiótico. El cerebro también es parte del cuerpo y también tienen sus medicinas y sus cosas que nos ayudan. Estoy medicada todavía y obviamente no es, como los antibióticos fuertes que en siete días se te va, tardé tres meses en que me hagan efecto porque son mínimas dosis y se van sumando muy de a poquito. El momento más oscuro de mi vida fue el año pasado a mitad del año, y estuve varios meses y creo que para fin de año empezó a hacer efecto”.



