
Durante las Fiestas tendemos a pasarnos con la ingesta de alimentos y bebidas con elevados niveles de alcohol y azúcar.

Comidas con alto contenido graso y las bebidas con alcohol, muchos se preguntan cómo volver a una alimentación saludable y equilibrada. Beber abundante agua, reducir el consumo de azúcar y sal, o aumentar el consumo de frutas, verduras, y fibra, en general para poder retomar una alimentación beneficiosa para la salud.
Detox pos fiestas
Beber abundante agua
Tomar mucha agua sirve para ayudar al organismo a eliminar toxinas a través de la orina y a que los órganos sigan manteniendo su función.
Es bueno consumir agua antes de comenzar a sentir sed, porque una vez que uno ya siente sed quiere decir que el cuerpo ya está a cierto nivel de deshidratación. La sensación de sed llega cuando ya es tarde. Tomar entre 6 a 10 vasos al día dependiendo del tamaño de la persona, su edad, su nivel de actividad física, y el clima.
Comer frutas y verduras
Aumentar la ingesta de frutas y verduras para limpiar el organismo, se recomienda consumir alimentos que demostraron contribuir al correcto funcionamiento del hígado: como la avena, el brócoli, el té verde, las almendras, las espinacas, los arándanos y especias como el orégano y el romero.
Las frutas aportan vitaminas y minerales. Lo ideal es consumir cítricos, manzanas, bananas y paltas.
Evitar el alcohol
Evita beber alcohol en exceso, ya que cuando esto sucede el hígado deja de hacer parte de su trabajo para descomponer el alcohol y eliminarlo de la sangre. Si te sobrepasaste la cantidad de tragos, es fundamental cuidar lo ingerido de hoy en adelante para evitar que el hígado colapse.
El alcohol puede tardar 8 horas o más en ser expulsado del cuerpo, según la cantidad que se haya consumido.
Dormir bien
Dormir es esencial para mantener un hígado saludable. En especial si se trasnocha durante las fiestas de fin de año, es importante conceder a nuestro organismo una sesión de sueño reparador.
Menos sal y menos azúcar
Lo ideal es encontrar sustitutos saludables para el azúcar o las especias para condimentar los platos. Una dieta rica en sal está asociada con la hipertensión, provoca retención de líquidos y, aumenta el riesgo de cardiopatía y accidente cerebrovascular.
Y si hay exceso de azúcar en la dieta puede haber riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión, aunque hay otros perjuicios como los problemas de memoria o la ansiedad que también puede aparecer.



