
Aunque no se adjudicó el ataque, una base rusa voló en pedazos tras explosiones, ocasionando un fallecido. La guerra pierde lugar en los medios, pero está lejos de terminar.

Rusia está encarnizado y no se retirará sin proclamar «alguna suerte de victoria». Ucrania no sólo está concentrado en defenderse, sino también en aprovechar las debilidades que van mostrando los rusos para recuperar terreno. La guerra en suelo ucraniano está lejos de terminar, más allá de que los combates son menos frecuentes y la repercusión en los medios ha bajado.
La base de Saky, ubicada en el oeste de Crimea y gobernada por Rusia, fue sacudida por una serie de explosiones que causaron la muerte de una persona. Ucrania no ha reivindicado la autoría, pero esta nueva evidencia sugiere la posibilidad de un ataque dirigido.
Por su parte, los rusos avisaron que se trató «de un accidente», sin precisar demasiados detalles. Lo cierto es que Ucrania ha logrado algunos avances en el frente de Jersón, mientras que le ha tocado retroceder levemente en el Donbás.



