
El hundimiento de la moneda turca ha sido la principal causa de esta situación, que lo lleva a ser el país del G20 con mayor nivel interanual.

La inflación en Turquía alcanzó un 78,6% interanual en junio pasado, su nivel más alto desde 1998, según cifras oficiales. La tasa es actualmente la más alta de todas las naciones del G-20 y la sexta más alta del mundo, por detrás de países como la Argentina, Siria y Venezuela.
Esta fuerte alza de los precios se explica en gran parte por el hundimiento de la lira, la moneda turca, que perdió casi la mitad de su valor en un año frente al dólar.
La invasión rusa de Ucrania, las presiones inflacionistas mundiales y el fortalecimiento del dólar han agravado los problemas de Turquía. A pesar de la fuerte inflación, la economía turca tiene puntos fuertes, con una baja deuda pública.



