
La rivalidad entre dos líderes militares pone en riesgo a todo el país.

El enfrentamiento entre Abdelfatah al Burhan y Mohamed Hamdan Dagalo, los dos principales líderes militares de Sudán, ha convertido el país desde la mañana del sábado en un campo de batalla donde el grupo paramilitar más poderoso ha pasado de ser un eslabón del futuro Ejército unificado a una “milicia rebelde”.
Pese a que la tensión era latente entre el Ejército sudanés, del que al Burhan es líder, y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), lideradas por Dagalo, también apodado “Hemedti”, desde hace semanas, los intercambios verbales se han tornado en ataques de artillería y bombardeos el sábado por la mañana en el sur de Jartum.
Las FAR acusaron al Ejército sudanés de lanzar una acción contra su base de Soba y la calificaron de un “brutal ataque”, pero las Fuerzas Armadas dieron la versión de que fueron las FAR quienes actuaron previamente contra sus unidades en Jartum, por lo que procedieron a defenderse de esa acción.
El resultado de esas acusaciones mutuas ha sido una batalla tierra y aire, ya que el Ejército ha enviado sus cazas para bombardear posiciones de las fuerzas paramilitares.



