
Se cumplen hoy 35 años de que Los Simpsons salieron por primera vez al aire, con un pequeño corto que después de transformaría en uno de los programas más vistos. La curiosa historia de los nombres de la familia.

Hace 35 años cambió la historia de la televisión. Pero nadie se dio cuenta. El 19 de abril de 1987, antes de ir a una pausa comercial, la comediante Tracey Ullman, que estrenaba programa en la cadena Fox, anunció un corto animado. Sólo duró 88 segundos, pero no pasó inadvertido. Fue el inicio de lo que después marcó a varias generaciones: Los Simpsons.
El creador, Matt Groening, le puso los nombres de su familia a sus personajes más famosos. Su padre que era historietista, cineasta y publicitario se llamaba Homero. A su madre, maestra y ama de casa, le decían Marge. Los nombres de las dos hermanas menores eran Lisa y Maggie. Sólo eludió la tentación de llamar al hijo del matrimonio con su propio nombre, le pareció demasiado petulante. Por lo tanto lo bautizó Bart.
Cuando la serie avanzó, también apareció el abuelo y Groening prefirió dejar la elección del nombre a los guionistas. Lo llamaron Abraham sin saber que el abuelo del creador de la serie se llamaba igual.



