
El 25 de julio se celebra el Día de este Santo, quien es el «escudo» ante el problema natural que más preocupa en la provincia: los temblores. Su imagen salió a las calles en la mañana.

La historia cuenta que fue en 1575 la primera vez que, al menos en un documento que lo certifique, se lo mencionó como una suerte de protector del flamante territorio. El acta del 24 de julio hace explícita mención del Apóstol cuando lo nombra «Patrón de las Españas y a quien esta Ciudad tiene por Patrón y Abogado» y a partir de allí, todos los años, se tomó al Patrono Santiago como el guía del pueblo.
Lo cierto es que, por ley provincial, en 1076 se instauró el día 25 de julio como feriado para celebrar al protector de Mendoza. A nivel popular, la creencia que se trasladó es que ese día no hay que trabajar, porque sino «tiembla».
En concreto, el artículo 1 de la Ley 4.081, promulgada en 1976, indica: “Declárase feriado en todo el territorio de la Provincia el día veinticinco (25) de julio, en homenaje al Apóstol Santiago, Santo Patrono de la Provincia de Mendoza. En ese día regirán las normas legales sobre descanso dominical”.



