
En un temporada compleja, se inició la cosecha de los primeros frutos, que son primicia para mercados como Estados Unidos y Asia por llegar primero que los de Río Negro.

No ha sido una temporada sencilla para la cereza en Mendoza. Algunos episodios de heladas en el Valle de Uco disminuyeron un 20 por ciento su producción, pero aun así lo que viene sigue siendo auspicioso. La provincia inició con la cosecha de cereza, que poco a poco se ha ido transformando en un distintivo más de los que el territorio provincial tiene a nivel nacional.
La lista es claramente encabezada por el vino y el aceite de oliva, pero otras vienen ganando terreno, como la cebolla blanca y la propia cereza. Se trata de un fruto muy cotizado para la exportación a mercados como América del Norte y Asia, ya que son primicia: llegan primero que los de Alto Valle, en Río Negro.
«Lamentablemente, las últimas heladas afectaron el Valle de Uco, donde más volumen hay de esta fruta. Si no, hubiésemos contado con 6 o 7 mil toneladas. Hoy pensamos que podríamos llegar a las 5” señaló Diego Aguilar, presidente de la Cámara de Cerezas de Mendoza.
Según se sabe por números históricos, alrededor del 35% de la producción es para consmo interno y el 65% para cumplir con la demanda del mercado internacional. La semana que viene se extaría exportando ya una primera tanda, dependiendo de cómo las posibles lluvias puedan afectar a los frutos.




