
La normativa fue aprobada en el Senado, con autorización para la exporpiación de algunos inmuebles que permitirán el avance de obras, caminos de acceso y líneas de energía relacionados a la represa.

El Senado de Mendoza ha dado luz verde a un proyecto gubernamental que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación terrenos e inmuebles destinados al inicio de la construcción del proyecto multipropósito El Baqueano en San Rafael. Este avance permitirá la implementación de infraestructuras, caminos, servicios y líneas de energía necesarias para la hidroeléctrica que formará parte del sistema del río Diamante.
El proyecto, de larga data en la provincia, busca tres objetivos clave: generar energía renovable y empleo, establecer un centro turístico y reactivar la construcción de represas para garantizar el manejo y almacenamiento de los recursos hídricos. A pesar de su concepción en la década de los 80 como parte del plan de diques del río Diamante, la iniciativa nunca se había concretado.
La aprobación de esta ley sigue a más de cuatro años de investigación técnica realizada por la Empresa Mendocina de Energía (Emesa) y a reuniones entre el Ministro de Economía y Energía, Enrique Vaquié, legisladores y representantes de la sociedad de San Rafael.
Marcelo Rubio, senador y presidente de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales, enfatizó durante el proceso legislativo que la presa El Baqueano es un proyecto anhelado que beneficiará a 60,000 hogares y creará 800 empleos directos, además de impulsar el turismo en el sur provincial.
La obra incrementará en un 15% la capacidad de embalse del sistema fluvial, aportando 120 MW de potencia y generando 450 GWh al año, suficiente para abastecer a aproximadamente 60,000 hogares. Con una inversión de $525 millones de dólares, se espera la creación de 800 empleos directos y cerca de 1,500 indirectos.
La legislación también establece la creación de una sociedad anónima de propósito específico, en la que Emesa será el único accionista, para licitar, construir, operar y mantener el proyecto hidroeléctrico. Además, se fomenta la participación del sector privado en la financiación y operación del proyecto.
La aprobación de la ley establece un hito importante en la historia de la hidroelectricidad en Mendoza, generando oportunidades de desarrollo económico y energético, así como recursos para futuras obras hidroeléctricas en consonancia con los compromisos de Argentina en los Acuerdos de París.



