
Con entradas agotadas, el rapero dio la primera de tres funciones en el Palacio de los Deportes.

Uno de los traperos más famosos del momento hizo un gran show en el Luna Park.
Pero lejos de cantar sus grandes éxitos Trueno dio un contundente mensaje: “Yo no soy de las personas que se olvidan”. Con bronca hizo recordar a los 30 mil desaparecidos y se colocó un pasamontañas con un buzo con la frase “nunca más” y ante todo el público exclamó: “Enfrente de todas las cámaras, que lo vea todo el mundo. A la dictadura, a la represión policial y los milicos… Grabalo bien: ¡Nunca más, hijos de puta!”.
No solo hablo de ese hecho tan doloroso para nuestro país también va contra “los milicos y el gatillo fácil”. Hasta que al final del concierto tres cabezas de tortuga lo agarraron por la espalda y lo arrastraron a su camarín. En la represión también la ligaron su papá Pedro Peligro y su amigo KMI 420, escuderos en las tablas desde que decidió abandonar las batallas de freestyle para escribir canciones. El acting cerró con la vuelta de los tres al escenario, en cuero y magullados, para escupir el hardcore explícito “Fuck el police” y ponerle el pecho con música a estos tiempos violentos. “Mi arma ese el micrófono”, había dicho antes.
Todas estas fuertes declaraciones la hizo frente a su público… un montón de nenes de 4, 5, 7, 9, 11, 14 años iban y venían de la mano de sus mapadres, vistiendo y luciendo el merchandising del espectáculo, del original y del trucho.



