
Se celebra el 212° aniversario de la Revolución de Mayo, un proceso que dio inicio formal a la tan ansiada libertad como nación.

Hubo varios antecedentes que fueron marcando el camino, siendo la victoria en las invasiones inglesas una de las más fuertes a nivel interno; sumado a la crisis española a nivel externo. Sin embargo, la Revolución de Mayo fue la semilla plantada que luego derivó en la independencia de lo que hoy conocemos como Argentina.
Fue una revolución de carácter municipal, impulsada por un sector de criollos revolucionarios que estaban influenciados por las ideas difundidas por la Ilustración y la Revolución francesa. Esto fue el inicio de un proceso emancipador que concluyó seis años después, cuando el 9 de julio de 1816 el Congreso de Tucumán proclamó la Independencia de las Provincias Unidas de América del Sur.
Comenzó a gestarse el 18 de mayo, cuando llegaron al Virreinato del Río de la Plata las noticias de la disolución de la Junta Central de Sevilla, ante el avance de las tropas del emperador francés Napoleón Bonaparte. Esta Junta, que se había formado en 1808, había designado a Baltasar Hidalgo de Cisneros como virrey del Río de la Plata en 1809. Así, comenzaron una serie de sucesos que terminan con el 25 de mayo de 1810.
Se anunció la renuncia del virrey Cisneros y la formación de una junta de gobierno local, integrada por siete criollos y dos españoles y encabezada por el militar americano, Cornelio Saavedra.



