
El empate de Independiente Rivadavia ante Belgrano dejó mucho más que un punto de visitante ante el puntero: es la clara muestra de que puede jugar de igual a igual contra cualquiera.

A los gritos, los muchachos de la Lepra podrían cantar los temas de Diego Torres. Habrá días y noches mejores o peores, pero la escencia está. Independiente Rivadavia puede luchar contra cualquiera de los otros 36 equipos de la Primera Nacional y en su actuación ante Belgrano, el puntero cómodo e indiscutido, lo aprovechó.
Desde lo numérico, haber sacado un 1 a 1 como visitante es muchísimo: por ser el líder, por ser el partido más perdible de todos y por seguir sumando para no bajar de la zona de clasificación. Pero lo que más se rescata es la forma en la que jugó de igual a igual, yendo al frente y sin rendirse. A veces se vio superado, pero eso no fue un condicionante para no dejar de intentarlo. Y así fue que llegó el gol de Sebastián Navarro, a seis minutos del final.
Con este empate obtenido en la fecha 26, el equipo de Gabriel Gómez trepó a 38 puntos en la tabla. En la próxima jornada, el elenco mendocino deberá recibir a Villa Dálmine, el próximo domingo 31 de julio a las 16hs.



