
Panamá resistió mucho más de lo esperado, pero Argentina lo terminó doblegando para que la celebración del título Mundial sea completa. Almada y Messi, de tiro libre, anotaron los goles.

Poco importaba el resultado final de este amistoso. Lo único que importaba era recibir a los campeones del mundo, está claro. Pero la enorme fiesta en el Monumental tenía que ser completa, con triunfo incluido. Y, aunque parezca irreal, Panamá pudo aguantar mucho tiempo en el partido con su equipo B. Pero el trámite iba a caer por peso propio. Argentina festejó a lo grande el logro histórico de Qatar. Y también ganó un partido en ese contexto.
En lo futbolístico, fue un monólogo del combinado de Lionel Scaloni, que hacía todo bien hasta pisar el área rival. Pero en los metros finales, costó. La cuestión de destrabó recién a los 33 minutos del complemento, con el ingresado Thiago Almada. Y, a dos minutos de cumplir el tiempo reglamentario, fue el turno de Lionel Messi de marcarsu gol número 99 en la Selección (y el 800 de su carrera), con un tiro libre inatajable.
Poco más para agregar que solo emoción, emoción y emoción. Jugadores llorando desde el himno, los privilegiados que estuvieron en la cancha cantando de punta a punta, los espectáculos, los videos que recordaron momentos del Mundial… cada instante fue un apéndice más de aquel pedazo de historia obtenido hace tres meses.



