
Por momentos sufriendo y trabajando mucho, el Lobo igualó 1 a 1 ante el duro Morón y, por la ventaja deportiva, se metió en la siguiente instancia del reducido.

Hubo que transpirar y mucho. Hubo que sufrir un poco, quizá más de la cuenta. Hubo que remontar y luego trabajar. En un mano a mano, poco importa quién hizo mejor campaña. Y la paridad entre Gimnasia y Esgrima de Mendoza y Deportivo Morón lo demostró, clasificando finalmente al Lobo a los cuartos de final de la Primera Nacional.
Fue 1 a 1 en el Víctor Antonio Legrotaglie, con el dueño de casa accediendo a la siguiente instancia gracias a la ventaja deportiva, por estar mejor ubicado en la tabla de posiciones. Tobías Zárate abrió la cuenta a los 12 minutos del primer tiempo, mientras que a los 42 lo igualó Leandro Ciccolini, de penal.
Sobre el final, la pierna fuerte reinó y las escaramuzas fueron moneda corriente, con Lucas Abascia expulsado sobre el final en la visita y el arquero suplente Sebastián Giovini en el local. Con mucho para corregir y de la mano de Luca Marcogiuseppe, la ilusión de Gimnasia sigue intacta.



