
El mandatario ruso dejó a un lado su frase de «operación militar especial» y habló de la invasión a Ucrania como lo que es. En su visita a Irán, aseguró que Occidente no le dejó otra opción «que reaccionar».

Parece algo menor y que no debería ser noticia. Pero lo es. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, por primera vez se salió de su libreto y habló de la invasión a Ucrania como una «guerra», más allá de que volvió a justificar su accionar en la lucha con la OTAN.
«Nadie está a favor de la guerra. La pérdida de vidas de gente corriente es una gran tragedia. Sin embargo, el comportamiento de Occidente no nos ha dejado otra opción que reaccionar” justificó el dictador.
“Algunos países europeos dijeron que se oponían a la entrada de Ucrania en la OTAN, pero al final accedieron a ella bajo la presión de Estados Unidos” siguió Putin, en las declaraciones que realizó en su visita a Irán, en búsqueda de aliados.



