
El conflicto que Rusia desató en Ucrania tendrá «competencia» en los diarios: Turquía tiene todo listo para invadir Siria y atacar a los kurdos.

Es un problema de larga data, que tiene cuestiones religiosas y territoriales como trasfondo. Y, a su vez, una situación que podría ser más que evitable. Turquía (o Türkiye, como exigen que los llamen ahora) preparó sus tropas para invadir a Siria, específicamente para ganar territorio que hoy es dominado por el Kurdistán sirio.
El pueblo kurdo es la nación más grande del mundo que no tiene un estado propio y se extiende principalmente por regiones montañosas de Irak, Irán, Siria y Turquía. Aprovechando que Rusia está complicado con el frente que abrió en Ucrania, el brazo del ejército de Putin que permanecía en la zona se ha retirado.
A su vez, los turcos son miembros de la OTAN, por lo que ninguno de sus miembros protestaría por la cuestión. Eso incluye a Estados Unidos, que fue aliado de los kurdos sirios en contra del grupo terrorista ISIS y ahora los dejará solos en esta lucha, que lógicamente es muy desigual en todos los aspectos.



