
“Benadryl Challenger” es el nuevo reto viral de TikTok que ya ha cobrado una víctima.

Las redes sociales pueden ser un sitio de diversiones como también fuentes de desgracias. Hace años comenzaron los retos, algunos divertidos y otros que llevan a tragedias como lo fue en su época el reto de la “ballena azul” ahora llega “Benadryl Challenger” un reto atractivo para algunos adolecentes y la peor pesadillas para algunos padres.
Este reto ya cobro una vida en Estados Unidos: Jacob Stevens, un adolescente de 13 años de Ohio. Jacob era un joven al que sus padres describieron como alguien que “disfrutaba escuchar música, jugar al fútbol y pasar el rato con sus amigos”, esta frase se puede leer en el obituario del chico que permaneció seís días hospitalizado tras hacer el “Benadryl Challenge” o desafío del Benadryl en TikTok.
Para conocer y entender este reto hay que saber primero qué es el Benadryl.
También conocido como difenhidramina, se trata de un medicamento para la alergia, la urticaria y otras reacciones que afectan principalmente la zona nasal. Es un medicamento “de venta libre”, lo que significa que se puede adquirir en cualquier farmacia sin receta médica.
Pero la difenhidramina también funciona como efecto sedante e hipnótico. Es un medicamento anticolinérgico, con lo cual es usado como alternativa sintética para el tratamiento del insomnio y de la enfermedad de Parkinson.
El Benadryl Challenge consiste en un reto que se hizo viral en TikTok en el cual se induce a la persona a consumir altas dosis de difenhidramina hasta provocarle alucinaciones. En algunos casos, el desafío se basa en tratar de luchar contra los efectos tranquilizantes del medicamento, luego de haber consumido muchas pastillas de Benadryl. El ganador del reto es el último en dormirse.
Algunos chicos llegan a consumir entre 12 y 14 pastillas de una sola vez para realizar los retos, cuando lo recomendado por los médicos es tomar sólo una píldora de 25 mg cada 6 horas para combatir alergias fuertes.
El padre del joven hablo en una entrevista y dijo: “Cuando lo hizo, todo vino a la vez y fue demasiado para su cuerpo. No había cerebro para escanear, no había nada allí. Dijeron que podíamos mantenerlo respirando conectado, pero nunca abriría los ojos, nunca respirará, sonreirá, caminará o hablará”.
Jacob no es el primero que muere a causa de estos desafíos virales, en 2020, Chloe Phillips, una adolescente de 15 años falleció en Oklahoma por el mismo challenge y la lista sigue creciendo.



