
Después de su gran despliegue el ejército Israelí sigue avanzando sobre Hamas.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) quebraron la resistencia de Hamas y asentaron una cabeza de playa en la ciudad de Beit Hanun, a seis kilómetros de la ciudad israelí de Sderot. Desde esa posición táctica, la FDI inició un movimiento ofensivo hacia la ciudad de Gaza que encontró una fuerte resistencia de células terrorista armadas con misiles, granadas antitanques y drones. Sin embargo, tras 48 horas de fuertes combates urbanos, el ejército de Israel consolidó su avance hacia la capital de la Franja.
Pese a la cercanía con la ciudad de Gaza, que es el santuario de Hamas, no es posible discernir aún cuando tiempo llevará el asalto final. Gaza está protegida por la mayor cantidad de fuerzas de la organización terrorista, que durante años estableció un sistema de defensa que incluyen cientos de túneles, miles de misiles, cohetes y granadas antitanques, y una innumerable cantidad de fedayines con experiencia de combate en El Líbano, Siria, Irak y Afganistan.
Además, el control de Gaza no es sólo una decisión militar. Ocupar la capital de la Franja puede implicar la apertura de un segundo frente en la frontera con El Líbano apoyado por Irán y una insurrección civil en Cisjordania, que tiene una población cercana a Hamas y que cuestiona a Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina.
Para llegar a las puertas de la ciudad de Gaza hubo un despliegue militar complejo que se apoyó en el trabajo silencioso de la sección Tatzpitanim (en hebreo), a cargo de la inteligencia que usa el gabinete de guerra para derrotar a Hamas. Esta unidad de combate, que fue diezmada por los terroristas en su ataque del 7 de octubre, recorre la Franja para fijar los blancos que después son destruidos por las Fuerzas de Defensa de Israel.
Los combates entre la FDI y Hamas se libran entre los escombros de los pequeños poblados destruidos y en campo abierto. Las células terroristas conocen el terreno, y atacan desde sus túneles y a través de francotiradores apostados en posiciones clave. Tienen armamento de fabricación casera y granadas antitanques (RPG) provistas por Irán y Corea del Norte.
Israel responde con bombardeos ejecutados por su aviación, lanzamientos de cohetes desde las naves desplegadas en el mar Mediterráneo y las tropas del ejército que avanzan apoyados por sus tanques y los misiles disparados a través de posiciones móviles. Se combate calle por calle, y en campo abierto, con el fuego constante de la artillería.



