Milei supervisa desde Olivos la sesión de la Ley Ómnibus

Comparte en tus redes

En el Gobierno desconfían del apoyo de los espacios aliados para los artículos controversiales.

Milei está supervisando desde Olivos la sesión donde se debatirá la ley Ómnibus. El Presidente seguía la discusión vital, para el futuro político inmediato de su gestión desde la mañana, acompañado por su hermana Karina, a través de los informes de sus asesores que lo mantenían al tanto del cambiante recuento de voluntades. Y no se descarta que alguno de ellos o bien lo visiten, o vayan al Parlamento.

En paralelo a las exposiciones iniciales de los diputados en el hemiciclo, entre la sede del Gobierno y Olivos se imponía un clima de incertidumbre. “No confiamos. Veremos”, dijeron cerca del Presidente. Si bien estiman que la ley será aprobada en general, cuestionan de antemano la fidelidad de los aliados y de los gobernadores sobre los ejes que se volvieron polémicos en los últimos días, después de las intrigas de las últimas dos semanas por las retenciones y la movilidad jubilatoria.

Pasado el mediodía, cuando la sesión se calentaba después de apenas dos horas de discusión, el jefe de Estado publicó un picante mensaje para exhortar a la tropa de diputados aliados a respaldar su iniciativa: “Hoy la política tiene la oportunidad de empezar a revertir el daño que le ha causado al pueblo argentino”, dijo desde la cuenta de X de la Oficina del Presidente. Es la línea que había planeado con sus asesores frente a las reticencias planteadas por las otras bancadas, orientada a “exponerlas” frente a la opinión pública como los responsables de la “continuidad de la decadencia” del país.

Hoy no se espera que Milei visite en ningún momento la Casa Rosada, pero no se descarta que al promediar o hacia el final de la jornada legislativa lo visite alguno de sus ministros en la quinta presidencial para evaluar en persona el curso del debate. Recién mañana volverá a Balcarce 50, donde liderará la reunión de Gabinete en paralelo a la continuidad del debate en Diputados, donde los ánimos estaban caldeados desde el arranque. Por la mañana, desde uno de los palcos insultaron a la legisladora de izquierda, Myriam Bregman, al punto de que tuvieron que intervenir agentes de seguridad del Parlamento. “No son tolerables los abucheos, que se respete la palabra, si no es una cancha de fútbol esto”, trató de ordenar el jefe del bloque de Hacemos, Miguel Pichetto.

Comparte en tus redes