

La CGT duda en hacer un segundo paro general contra el gobierno y planea nuevas estrategias.
Los gremios tienen siempre un plan para combatir contra los gobiernos que no los contentan, claro ejemplo fue el último paro general que no resulto en lo que esperaban. A menos de un mes de esa huelga y del costo político que tuvo que pagar la central obrera, los gremialistas analizan otra estrategia de lucha ante el agravamiento de la crisis y las últimas medidas impulsadas por Javier Milei.
Hay varias ideas, más allá de que un sector combativo está dispuesto a lanzar a como dé lugar un segundo paro nacional. Una alternativa generaba por estas horas más consenso y, de hecho, no excluía a la más extrema. “Guerra de guerrillas”, la bautizó uno de los sindicalistas que conoce bien la superficie y también los subsuelos que conectan a los gremios con la política.
¿Qué significa? Entre otras cosas respaldar medidas de fuerza decididas por sectores y actividades que están afectados por sus propias demandas irresueltas, principalmente aumentos salariales. Son capítulos de una misma secuencia derivada de una economía en crisis, que soporta las consecuencias del draconiano ajuste fiscal y del plan de estabilización que aplicó Milei apenas asumió el Gobierno para encarrilar una economía que acumulaba desequilibrios, regulaciones e inconsistencias. En el horizonte asoma el paro de trenes que anunció La Fraternidad para el próximo miércoles -que seguro tendrá una conciliación obligatoria-, otro en ciernes de los colectivos en el AMBA que podría anunciar la UTA, protestas por la parálisis de la construcción, y el inminente y casi inevitable conflicto docente.
Los paros sectoriales y las protestas callejeras son una parte de esa estrategia general de desgaste, que incluye también gestiones ante la política para lograr que en el Congreso se rechace el DNU que Milei firmó para desregular la economía. Y también, la profundización de la batalla judicial contra las últimas medidas, que para ellos afectan derechos de los trabajadores y para el Gobierno derrumba negocios y privilegios. Una batalla en todos los frentes.
La conducción cegetista definirá entre mañana y el martes la convocatoria a una reunión de mesa chica, donde se juntan los pesos pesados del mundo sindical cuando hay que definir líneas de acción.



