La verdad tras la destrucción de la represa ucraniana de Kakhovka

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Nuevas evidencias sugieren que Rusia es culpable.

La represa de Kakhovka fue destruida el martes 6 de junio, lo que obligó a evacuar a miles de personas en la región de Kherson. Tanto Kiev como Moscú se culparon mutuamente de su destrucción, pero ahora nuevas evidencias clarifican el panorama.

Las pruebas analizadas por The New York Times, desde los planos originales de ingeniería hasta entrevistas con ingenieros que estudian los fallos de las represas, sugieren que el colapso de la represa no fue un accidente.

Dadas las detecciones sísmicas y por satélite de explosiones en la zona, la causa más probable del colapso fue una carga explosiva colocada en el pasillo de mantenimiento, o galería, que atraviesa el corazón de hormigón de la estructura, según dos ingenieros estadounidenses, un experto en explosivos y un ingeniero ucraniano con amplia experiencia en el funcionamiento de la presa.

Los ingenieros advirtieron que sólo un examen completo de la represa después de que el agua drene del embalse puede determinar la secuencia precisa de acontecimientos que condujeron a la destrucción. Los ingenieros dijeron que era más probable que el hundimiento de toda una sección de la presa estuviera relacionado con las explosiones captadas por los sensores sísmicos y con una señal infrarroja que, según las autoridades estadounidenses, fue captada por un satélite e indicaba el calor de una explosión.

Las señales sísmicas fueron captadas por dos sensores, uno en Rumania y otro en Ucrania, y se produjeron a las 2.35 y a las 2.54, hora de Ucrania, según Ben Dando, sismólogo de Norsar, organización noruega especializada en sismología y vigilancia sísmica.

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