
Rusia amenazó con bombardear los convoyes de armas occidentales que llegan a Ucrania. La OTAN podría tomarlo como una declaración de guerra.

El viceministro de Asuntos Exteriores de Putin, Sergei Ryabkov, advirtió que tienen en la mira los cargamentos de apoyo a las tropas ucranianas y que no dudarán en atacarlos, en una clara advertencia a los países occidentales que están ayudando a Ucrania.
«Hemos advertido a Estados Unidos de que la entrega de armas que están orquestando desde una serie de países no sólo es un acto peligroso, sino que convierte a estos convoyes en objetivos legítimos» comentó Ryabkov.
La neutralidad que la OTAN ha intentado demostrar ante el conflicto podría romperse definitivamente si considera que un ataque de esta naturaleza es una ofensiva directa. La tensión ha llegado a un límite que parece no tener retorno y la diplomacia ya no encuentra lugar en este conflicto.



