

Aún hay personas atrapadas bajo los escombros. Se levanta una alerta por tsunami.
La región de Noto, en la prefectura de Ishikawa sufrió una gran destrucción luego del sismo de magnitud de 7,5, se teme que haya dos muertos.
La agencia meteorológica japonesa situó la magnitud del temblor en 7,6 e indicó que se trataba de uno de los más de 50 seísmos de magnitud 3,2 o superior que sacudieron la región en la festividad de Año Nuevo -cuando las familias se reúnen y visitan santuarios- durante varias horas.
Los canales de televisión interrumpieron los servicios normales con una programación especial que incluía al primer ministro, Fumio Kishida, instando a la población de las zonas de peligro a “evacuar lo antes posible” a terrenos más elevados.
“¡Somos conscientes de que su hogar y sus pertenencias son preciosos para ustedes, pero sus vidas son importantes por encima de todo! Corran al terreno más alto posible”, dijo a los telespectadores.
Olas de al menos 1,2 metros (cuatro pies) de altura golpearon el puerto de Wajima sólo unos 10 minutos después del seísmo más fuerte, y se informó de una serie de tsunamis más pequeños en otros lugares, tan lejos como la isla principal más septentrional de Hokkaido.
La Agencia Meteorológica de Japón emitió una alerta de “gran tsunami”, es decir, olas de hasta cinco metros, pero no se registraron más incidentes importantes y la JMA rebajó posteriormente su alerta a tsunamis de hasta tres metros.



