
En la Corte Suprema de Brasil comenzó el largo proceso de votación.

El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil comenzó a votar este viernes sobre la despenalización del aborto hasta la semana 12 de embarazo, en un proceso que fue suspendido después hasta una fecha a definir. Actualmente, el aborto voluntario es considerado un delito, con penas de hasta cuatro años de cárcel, y se permite apenas cuando existe riesgo de vida para la madre, anencefalia del feto o si se trata de un embarazo producto de una violación.
“La criminalización de interrumpir voluntariamente la gestación, sin restricción, alcanza el núcleo de los derechos de las mujeres a la libertad, autodeterminación, intimidad, libertad reproductiva y su dignidad”, manifestó la jueza Rosa Weber en su voto a favor, el único que fue presentado hasta ahora, de forma virtual. Luego de que Weber presentara su parecer, la votación fue suspendida a pedido de otro magistrado, al solicitar que el juicio sea reanudado de forma presencial.
El tribunal debe ahora decidir una fecha para llevarlo al pleno de la corte. Aún deben manifestarse los 10 jueces restantes de la máxima corte. Si el STF alcanza la mayoría para descriminalizar el aborto, las mujeres y médicos involucrados en interrupciones de embarazos de hasta 12 semanas no podrán ser procesados. Sin embargo, no significa que el sistema público de salud deba ofrecer ese procedimiento.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva se ha manifestado públicamente “contra el aborto”, resaltando además que es responsabilidad del poder legislativo decidir sobre su legalidad. El 45% de la población brasileña está de acuerdo con el aborto, un 52% se muestra contraria, mientras que el resto no sabe o no tiene una posición definida.



