
Desde los trabajos de reciclado hasta la confección de los más detallados adornos, fue construido por empleados municipales. Innovar y concientizar.

Además de ser una excelente previa del acto central, la vía blanca nacional de los viernes por la noche y el carrusel de los sábados por la mañana representan en Vendimia el trabajo, arte y compromiso de muchos trabajadores y entusiastas. Así surgen muchas historias sobre los carros y San Martín es uno de ellos: su carro fue construído íntegramente con materiales reutilizados.
La idea partió de la arquitecta Irene Nota y los trabajos fueron encarados desde el principio y en su totalidad por empleados municipales. Así, las farolas esféricas en desuso, se convertirán en gigantes granos de uva; los asientos, tanto de la Reina Nazarena como de sus acompañantes están confeccionados con barricas de vino y sus flejes de manera reciclada.
La soberana del departamento del este es Nazarena Nicosia y, junto a su corte, utilizarán el flamante carro saliendo en el sexto lugar. Una buena forma de innovar (además, abaratando sensiblemente los costos) y ayudar a concientizar sobre la importancia de reutilizar materiales.



