
Durante el receso pasaron por la provincia más de 240 mil turistas, con gastos diarios de más de $7000 cada uno. Las Leñas, el lugar más elegido, marcó un récord de visitantes por día.

La reactivación de esta industria después de las enormes complicaciones que trajo la pandemia podía darse de forma lenta y paulatina. Sin embargo, en Mendoza hubo un crecimiento exponencial del turismo y, lejos de aplacarase con el paso de los meses, parece que siempre hay un escalón más para subir.
Así quedó demostrado estas vacaciones de invierno, donde un primer relevamiento indica que más de 240 mil visitantes anduvieron por toda la provincia, quedándose un promedio de cinco días y gastando poco más de $7000 diarios. Nada mal.
Lógicamente, la principal atracción fue la nieva y la montaña. En ese aspecto, Las Leñas (en Malargüe) es el espacio por excelencia y lo demostró marcando un nuevo récord: en la mayoría de los días logró más de 3000 personas en el centro.



