
Si bien ya es el tercer año consecutivo en el que la actividad decrece, los marcadores de 2022 fueron mejores que los de los años anteriores. Aun se está lejos de los valores históricos.

La caída del ritmo productivo del sector del petróleo en Mendoza no es una novedad. Lamentablemente, la industria viene experimentando una situación adversa en los últimos años, pero la desaceleración del saldo negativo que se dio en 2022 vuelve a dar ciertas esperanzas.
De acuerdo a lo que expuso la Dirección de Hidrocarburos de la provincia, se produjeron 3.254.799 m3 de petróleo, un 1,3% menos que el año anterior. En 2021 el descenso fue del 4,7% y en 2020 -en gran parte por la pandemia- del 15%.
Claro está, los valores históricos aun están muy lejos: de acuerdo a los cálculos, se está obteniendo el 31% menos que hace 10 años atrás. Siendo la cuarta provincia petrolera a nivel nacional (extrae alrededor del 9% del total de la Argentina), la luz en el horizonte se centra en aumentar las inversiones para que el sector siga siendo preponderante.



