
El organismo busca aplicar su técnica, que consiste en el desarrollo de mosquitos estériles. «Sólo falta decisión política», aseguró el presidente de la institución, Alejandro Molero.

El Iscamen lleva más de 20 años trabajando en el control de la mosca del Mediterráneo y también ha desarrollado una tecnología para controlar plagas de importancia económica, como Lobesia botrana y Drosophila suzukii. En 2019, la Comisión Nacional de Energía Atómica convocó al instituto a firmar un acuerdo para desarrollar una técnica para combatir el dengue esterilizando el mosquito macho.
Desde entonces, se desarrollaron las herramientas y las pruebas necesarias para aplicar este método. Sin embargo, según el presidente del Iscamen, lo que falta es la decisión política nacional y los fondos para poner en marcha la multiplicación de estos ensayos.
Es por ello que desde el Iscamen se ha pedido una mayor inversión por parte del Estado y se ha solicitado al Ministerio de Salud que analice la viabilidad de aplicar esta técnica en todo el territorio nacional.
La situación en la provincia argentina de Mendoza ha cambiado drásticamente en los últimos meses debido a la aparición de los primeros casos de dengue autóctonos y un caso de chikungunya. Esta situación preocupa a la comunidad y al Iscamen, un instituto encargado del control de plagas en la región.
Alejandro Molero, presidente del Iscamen, ha destacado la importancia de la aplicación de la técnica del insecto estéril para combatir estos virus. Esta tecnología, avalada por el Conicet, fue desarrollada por el instituto para controlar la propagación de estas enfermedades, pero su aplicación se ha visto detenida por la falta de fondos.



