Iscamen comenzó el tratamiento aéreo de la Lobesia Botrana

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En dos oasis, el organismo dio inicio a las tareas hoy martes 17 de octubre. Posteriormente al 31 de octubre, se prevé el uso e feromonas pulverizables.

El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) inició hoy una nueva fase de su estrategia fitosanitaria con el despliegue de tratamientos aéreos en los oasis Norte y Este.

Esta campaña, programada hasta finales de octubre, se centrará en fincas en estado de abandono y con un riesgo fitosanitario. Además, servirá como complemento a las acciones de control llevadas a cabo por los productores en varios departamentos clave de la región.

Las pulverizaciones aéreas se llevarán a cabo en más de 68,700 hectáreas, y existe la posibilidad de expandir esta superficie en 120,000 hectáreas adicionales si se obtienen los fondos nacionales necesarios. Esto permitiría abordar las futuras generaciones de la plaga.

El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) supervisarán de cerca estos tratamientos aéreos. La clave del éxito en esta batalla fitosanitaria será la coordinación entre las pulverizaciones aéreas y las acciones intrafinca realizadas por los productores.

Se espera que los cultivos estén protegidos hasta el 7 de noviembre, comenzando las aplicaciones en el momento en que los racimos florales alcancen una longitud de 5 a 7 cm, según la alerta de Senasa para el control del primer vuelo de la plaga. Es fundamental que los productos fitosanitarios utilizados sean específicos para la plaga y tengan un bajo impacto ambiental.

Es importante destacar que todos los productos utilizados en esta campaña están registrados y autorizados por Senasa y son respetuosos con el medio ambiente. No representan una amenaza para la flora, la fauna, el agua, el suelo ni la población en general debido a su composición y dosificación cuidadosa. Además, se han establecido medidas estrictas para evitar la aplicación en zonas urbanas, periurbanas, escuelas, centros de salud y hospitales.

Esto se debe a las condiciones requeridas por las aeronaves utilizadas en estos tratamientos, que deben operar en áreas libres de obstáculos como antenas, cables y edificios. Se ha establecido una zona de contención de 500 metros alrededor de los sitios de aplicación, una medida que supera los estándares internacionales.

Todas estas acciones cuentan con la Declaración de Impacto Ambiental de la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de Mendoza.

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