
La Fundación de la cooperativa eléctrica alvearense entregó material deportivo a la Escuela «Marcos Graña», que cunple una gran función en el paraje que se encuentra en el límite con San Luis.

A 2 kilómetros del Río Desaguadero, la división natural entre Mendoza y San Luis, se encuentra un pequeño paraje marcado en la historia por el paso del ferrocarril, que dejó de operar por completo en 1977. Al sureste de General Alvear se encuentra Canalejas, un lugar que ha sabido atravesar numerosas dificultades y que, con mucho esfuerzo, busca nunca detener su andar.
Como parte de la vida cotidiana, la escuela Nº 8-383 «Marcos Graña» cumple una función social clave: de los 23 alumnos de nivel primario, 18 son internos: es decir, están permanentemente en la institución durante 15 días y luego por el mismo período regresan a sus casas.
Así fue como la Fundación Cecsagal decidió donar materiales deportivos al establecimiento, tomando en cuenta la importancia de sumar cuestiones extra a lo pedagógico para que los chicos pasen su tiempo en el lugar.
«Un papá hizo la conexión, porque necesitamos materiales de educación física. Se acercó a la Fundación y ellos respondieron muy bien. Nos dieron pelotas de básquet y de fútbol, que verdaderamente nos vienen espectacular» comentó Carina Pasten, docente de la escuela.




