

Charly vuelve a la música con un nuevo disco.
Más de 5 años pasaron desde el momento en que Charly García comenzó a trabajar en La lógica del escorpión, disco que comenzó a gestarse en la pandemia y que también fue atravesado por diferentes problemas de salud del músico, lo que elevan a este trabajo a la categoría de hito en su carrera y que finalmente fue terminado, marcando además su regreso al panorama musical desde su último trabajo, Random, lanzado en 2017.
La noticia fue dada por José Palazzo, destacado productor de rock y manager de García, quien a través de sus redes expreso: “Listo disco de Garcia… A ver si las disqueras le meten pata que el jefe cocinó todo”, afirmó a través de su cuenta de Twitter, texto que acompaña a una imagen de García junto con algunos de sus músicos y el productor.
En una entrevista Palazzo quiso destacar: “Fue una reunión completamente azarosa. La foto es porque habían terminado de grabar el disco y justo pasé a saludar. Entonces ahí dije a las disqueras que se pongan las pilas y apúrense porque el disco está divino, está terminado, es maravilloso”. Además, continuó: “Nos sacamos esa foto y celebramos, pero el disco ya lo escuché un montón de veces y es un discazo, y sobre el disco mucho más no puedo hablar porque va a salir”.
El proceso creativo del álbum fue extenso y evolutivo, con García añadiendo elementos progresivamente, lo que transformó el proyecto en una obra en constante desarrollo. Palazzo, en un texto además subido a su cuenta de Instagram, también se refirió a cómo encontró al músico, del que afirmó: “Qué Charly García feliz que me tocó ver”.
El álbum cuenta con la participación de varios colaboradores de renombre en la escena musical, los que acompañaron a Charly en diferentes etapas de su vida y su carrera, incluyendo a Rosario Ortega, Fabián Quintiero, Fernando Samalea, Fernando Kabusacki e Hilda Lizarazu, así como los músicos chilenos Kiuge Hayashida en la guitarra y Toño Silva en la batería.
El álbum no solo representa un nuevo capítulo en la prolífica carrera de García, sino que también refleja su adaptación y evolución como artista. Durante la producción, García incorporó una variedad de instrumentos, incluyendo sus icónicos teclados y un conjunto de iPads, que fueron una constante en su música desde sus días en la quinta de Palito Ortega y que formaron parte de sus actuaciones en vivo.



