
Mauro Icardi volvió arremeter contra Moria.

El marido de Wanda Nara volvió a recurrir a sus historias de Instagram para disparar contra la diva, que lo había tratado de “sometido y cholulo, camulfado de superado”. Y en su ataque llegó a hacer referencia a la detención de la One en Paraguay en 2015, cuando había viajado para resolver una acusación que pesaba en su contra desde hacía tres años por el supuesto robo de una joya y, al llegar al aeropuerto, le encontraron cocaína entre sus pertenencias por lo que pasó nueve días en la cárcel.
“Moria querida, quise ser correcto hablando en mi anterior posteo diciéndote ‘diva’ pero con el nivel de tu respuesta demostraste a la altura que estás. La vamos a hacer corta, lo que pienses de mí me lo paso bien por las pelotas dado el simple hecho que no me conocés…Dicho esto, te aclaro que no soy ni sometido, ni cholulo camuflado de superado porque hice y deshice en mi vida lo que quise cagándome en todo y en todos siempre. Te lo puede contar Wanda Nara que me conoce, me queda mejor el adjetivo de arrogante, engreído, soberbio, antipático, orgulloso y egocéntrico. Sobre todo, con la gente que no conozco. También soy amoroso, dedicado, apasionado, atento, comprensible, amable y generoso, por citar algunos, con la gente que amo y me rodean. Te mando un beso ahora que me conocés un poquito más y colorín colorado, este cuento se ha acabado. PD: No hablemos de Cannabis, que todos sabemos que sos más de la ‘Blanquita’. Y menos de agujeros, que el único agujero que recuerdo es el paraguayo donde te encerraron”.
Y obvio que la One no se iba a quedar callada: “Limitado botinero Mauro: me impresiona mi fama y cómo te movilizaron mis pavadas. Lo cual me hace pensar que padecés de una desabastecimiento neuronal al no tener humor. Como no me conocés, te aviso que yo sublimo por el humor. Así que paso a decirte que sigo pensando que sos un cholulo camuflado de superado, sometido, pollerudo, marido de la otra, desclasado entre tus pares, que te detestas, mediocre deportista y me estoy enterando, porque me llaman periodistas para decirme que fuiste convocado tres veces por la selección argentina, que no te pudiste instalar debido a tu bajo rendimiento”, comenzó diciendo.
Y siguió: “Yo solo conocía un poco de tu chisme familiar expuesto por ustedes mismo obscenamente debido a tu affaire con el agujero asiático, con cannabis que te mareó. PD1: No soy Blanquita, soy Negrita del conurbano y el agujero paraguayo al que te referís fue un receptáculo para arrojar bijouterie berreta. PD2: Ya que sos un jugador de bajo rendimiento, detestado por tus pares, entrenate para la olimpiada de imbéciles. Te mando besos y abrazos virtuales, ahora que no me conocés ni un poquito más. Por lo tanto, te advierto que: colorín colorado, para mí, ¡este cuentito recién ha comenzado!”.



