
El posible aumento de las retenciones dejó aun más tensa la relación con el gobierno nacional. La comparación es inevitable: temen un nuevo 2008.

El cierre de las ventas al exterior de aceite y harina de soja y la posibilidad del aumento en las retenciones encendieron las alarmas en el sector agropecuario argentino. El descontento ya generó algunas asambleas y no se descartan medidas a mediano plazo.
«El humor de los productores es malo. Pasaron 14 años y volvemos a hablar de lo mismo. No aprendimos nada» sostuvo el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, en alusión al escenario que se dio en 2008.
Inevitablemente, ante las similitudes de aquel conflicto, muchos productores ya hablan de posibles cortes de ruta para proestar. Lo cierto es que desde la Sociedad Rural aseguraron que el plan es «mantener la cautela hasta que se oficialicen las medidas».



