
La bodega y restaurante de Johanna Foster y Ernesto Catena ofrece una experiencia completa que combina vinos artesanales, cocina orgánica y un entorno íntimo en Mendoza.

En Chacras de Coria, Luján de Cuyo, Mendoza, L’Orange se presenta como un espacio único donde la gastronomía y el enoturismo se encuentran. Creado por Johanna Foster y Ernesto Catena, el lugar invita a disfrutar de vinos naturales y de pequeña producción, mientras se degusta una cocina diseñada para armonizar con cada copa.
De la huerta a la mesa
L’Orange integra su propia huerta biodinámica y cultivos orgánicos en la preparación de los platos. Cada receta está pensada para complementar los vinos de la casa, logrando un equilibrio entre sabor y frescura. El espacio incluye un patio arbolado, horno de barro y áreas de comedor que permiten disfrutar de la experiencia en un entorno relajado y cercano a la naturaleza.
Vinos y experiencias exclusivas
El sello del lugar son sus vinos naturales, elaborados con mínima intervención y uvas orgánicas. Los visitantes pueden elegir entre degustaciones guiadas, almuerzos maridados o recorridos por la huerta y la bodega. Cada experiencia requiere reserva, garantizando un ambiente tranquilo y personalizado.
Un concepto que combina arte y naturaleza
En L’Orange, el vino se concibe como arte y la gastronomía como una extensión de esa filosofía. Los visitantes no solo prueban los productos, sino que se sumergen en el proceso de producción, desde la viña hasta la copa, disfrutando de un espacio pensado para la contemplación y el disfrute sensorial.
Atención personalizada y reconocida
El lugar se distingue también por la calidez de su atención. Recientemente, la influencer Florencia González y Agustín Laiseca, dueño de Visión Publicitaria, visitaron L’Orange y fueron atendidos de manera impecable por Nicolás y todo el equipo de cocina y bodega. La profesionalidad y cordialidad del personal contribuyen a que cada visita sea memorable.
Un destino para quienes buscan algo diferente
L’Orange atrae a quienes valoran la producción artesanal, el contacto con la naturaleza y las experiencias gastronómicas completas. Es ideal para parejas, grupos pequeños y cualquier persona que quiera vivir Mendoza desde un enfoque más cuidado y auténtico.
Con su combinación de vinos de autor, cocina orgánica y entorno íntimo, L’Orange se consolida como un destino imperdible para quienes buscan disfrutar de la esencia del vino y la gastronomía mendocina de manera consciente y relajada.



