
Diputados aprobó la iniciativa con un amplio margen, más allá de varias posturas contrarias. Más allá de permitir inversiones, también se contempla generar un buen marco regulatorio.

Con 155 votos a favor y 56 en contra, la Cámara Baja convirtió en ley el proyecto que permitirá la inversión pública y privada en toda la cadena del cannabis medicinal y Cañamo Industrial.
Los argumentos de las posturas a favor remarcaron la importancia para tratamientos a nivel salud, como así también los puestos de trabajo que se generarían y el movimiento de dinero que se inyectaría al mercado (se calculan 500 millones de dólares a nivel interno y 50 millones de dólares de exportaciones anuales).
El proyecto contempla también la creación de una agencia reguladora, un nuevo actor público, que oficiará como órgano rector y articulador de la cadena productiva del cannabis y tendrá a su cargo las múltiples instancias de regulación involucradas: la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (Ariccame).



