
Rosario sigue esperando la llegada del ejército.

Hace un mes nuestro querido presidente anuncio que el ejército argentino iría a dar apoyo en Rosario: “He decidido que el Ejército Argentino, a través de su Compañía de Ingenieros (sic), participe de la urbanización de barrios populares, acelerando tareas pendientes de ejecución”.
Si bien a pocos días del anuncio presidencial una “avanzada militar” se desplazó a la ciudad santafesina junto a funcionarios de otras dependencias nacionales y provinciales, la tarea consistió solamente en el relevamiento del terreno y la enunciación de trabajos a realizar. El personal militar regresó el mismo día a Buenos Aires.
Por una fuente confiable se supo que hay complicaciones a la hora de mover el ejército. “Tal vez el Presidente no recabó la suficiente información antes de hacer el anuncio, pero una cosa es la voluntad política e incluso la buena predisposición del personal y otra -muy distinta- es la factibilidad operacional táctica y por sobre todo logística. Para esta operación en particular sobre todo en el terreno logístico se presentan problemas por ahora insalvables” indicó uno de los militares que decidió hablar.
Si bien el Ejército tiene predisposición a aportar personal, equipamiento y transporte, lo exiguo del presupuesto militar obliga a la fuerza a requerir refuerzos de partidas dinerarias para solventar cuestiones relativas al alojamiento, racionamiento y -fundamentalmente- la provisión de los insumos necesarios para la ejecución del plan de urbanización. Por ahora, esos fondos no fueron provistos ni por la Nación, ni por la provincia de Santa Fe, ni por la municipalidad de Rosario.



