
El proyecto del oficialismo no contempla la baja en el tiempo de contrato, uno de los puntos más discutidos. Sin embargo, por no contar con los votos suficientes, luego se votaría por el de la oposición.

Ha sido claramente una de las novelas del 2022 y pronto podría llegar a un desenlace. La reforma de la Ley de Alquileres, que hoy por hoy la gran mayoría coincide en que no beneficia ni a los inquilinos ni a los dueños, corre con muchas chances de que se concrete.
El escrito que redactó el oficialismo sigue pregonando por el contrato de tres años y la actualización anual del precio, dos de los puntos más polémicos y por los cuales se piden modificaciones. Sin embargo, hoy no cuenta con los votos necesarios, por lo tanto el siguiente paso sería tratar el proyecto de la oposición.
Juntos por el Cambio y otros bloques opositores llegaron a un consenso para sacar un dictamen de minoría que vuelve a los contratos de dos años y permite la actualización por un mínimo de tres meses y un máximo de 12, en base a uno de tres índices: Índice de Precios al Consumidor, Índice de Precios Mayoristas o el Índice de Salarios del Indec.



