
Nicolás Paredes se quedó con la edición 47°, una de las más espectaculares de los últimos años gracias a varios diferenciales, entre los que se destaca el recorrido federal.

Unas 25 mil personas se congregaron este domingo en el predio de la Virgen para presenciar el final de la 47° Vuelta de Mendoza, en donde el colombiano Nicolás Paredes (SEP/San Juan) se coronó como el campeón de esta edición.
Paredes, de 30 años, se impuso en la carrera organizada por la Asociación Ciclista Mendocina, a pesar de no haber ganado ninguna etapa. La última fue ganada por el chileno Felipe Peñaloza (Municipalidad de Luján), quien se impuso en un embalaje demoledor tras una ardua lucha con el sanrafaelino Santiago Rodríguez (Municipalidad de Guaymallén) y con el también chileno Felipe Pizarro (Selección de Chile).
Detrás de Paredes, en la clasificación general, arribó el corredor de la escuadra continental Pío Rico de Bolivia, Wilber Rodríguez, quien casi se queda con la etapa reina. El tercer lugar fue para Bill Toscano, del equipo sanrafaelino Fas Electricidad/Maderera López, mientras que el cuarto fue para el bolivarense Juan Pablo Dotti (SEP/San Juan), quien sumó su décima segunda corona en la Vuelta de Mendoza, seis de manera individual y otra seis siendo parte del equipo vencedor.
En cuanto a las metas, El Satanás Páez (Selección de Mendoza) fue el primero en ganar la primera meta sprinter, mientras que la segunda meta se la adjudicó el sanjuanino Leonardo Velardez (Selección de Mendoza). La general de metas de montaña fue para el mendocino Jonathan Agüero (Municipalidad de Las Heras), quien se impuso a Edison Bravo Mansilla (PCTENO) y al peruano Álvaro Camellansqui (KOTAY).
Además, la casaca de la general de la Sub 23 fue para el mendocino Matías Contreras (Municipalidad de San Carlos) y la del mejor mendocino fue para Maximiliano Priario (Viví Tunuyán).
Con la victoria de Paredes, cerró la 47° edición de la Vuelta de Mendoza, una competencia que, año tras año, atrae a miles de fanáticos del ciclismo y que consolida a la provincia como una de las más importantes en la disciplina.



