El gigante despertó y volvió a su esencia

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Después de un primer tiempo flojo ante México, Argentina destrabó el partido con una genialidad de Messi, para luego sellarlo con una perla de Enzo Fernández. Hora de volver a soñar…

No es metegol. No es la Play. No son robots. Lo anímico, la suerte y las circunstancias también juegan su papel. Y a Argentina le costó un partido y medio salirse del barro. Hubo que esperar hasta el segundo tiempo para despertar al gigante del letargo y así recuperar la esencia que lo llevó a soñar con ser protagonista en Qatar 2022. Pero se logró y a tiempo.
México fue un hueso duro de roer. Después de una primera parte que no merece ni siquiera una línea, el equipo de Lionel Scaloni destrabó el trámite en el complemento. Primero fue teniendo la pelota, más allá de algunas impresiciones. Luego, gracias al genio de la lámpara. Le reclamaban a Lionel Messi que apareciera en momentos clave. Y, una vez más, lo hizo.
Cuánto tuvo que ver acaso en la remontada el ingreso de Enzo Fernández, sacando el todo análisis el tremendo golazo que hizo. Porque, al igual que con Arabia Saudita, fue el mejor argentino, con distribución, dinámica, juego clarificado y empuje. Y será imposible no guardar algunos caracteres para Julián Álvarez, que demostró su condición de posible titular.
No hay que subirse al poni, pero sí volver a volar con la ilusión. Primero, de ganarle a Polonia y ser líderes del grupo. Y si eso se concreta, empezará la parte linda de la función.

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