
En una final apasionante, el Apache venció en suplementario 75-72 a Rivadavia, para ser el dueño de la primera parte de la Superliga.

Ante unos 3.000 espectadores que colmaron el estadio Salvador Bonanno y con un final apasionante, Atenas dio vuelta la serie 2-1 al vencer este viernes en suplementario 75 a 72 (67-67) a Rivadavia Básquet y gritó campeón del Apertura de la Superliga del básquet mendocino.
En el último parcial, apareció la garra del equipo de Guaymallén, que fue levantando el juego con un intratable Matías Jaimes (31), la figura del partido. Cuando el partido expiraba, el ex Bahiense del Norte, con su mano caliente, metió un triple poniendo la igualdad 67-67 y obligó al suplementario.
En el tiempo extra, los dos se alternaron arriba en el marcador, compartiendo el nerviosismo y los errores. El juego fue palo a palo, pero el Apache fue mejor. Cuando el marcador estaba 74-72 a favor de Atenas, a ocho segundos del final, Tobías Cravero (12) pudo igualar para el Naranja pero se le escapó la pelota.
En la reposición, otra vez apareció la figura de Jaimes en el ataque recibiendo una falta. Convirtió uno de dos y aumentó la diferencia a tres. Fracasó Rivadavia en el último intento de triple por parte de Franco Sampaulise (23), cuyo lanzamiento quedó corto y no hubo tiempo para más. El título y los festejos fueron para los dirigidos por Mauricio Pedemonte.



