
Construido alrededor de 1880, el emblemático edificio fue recorrido por el intendente Celso Jaque y el Gabinete Municipal. Se trabaja en un plan de inversión para su refacción y reapertura.


El Molino Histórico Rufino Ortega, cuya construcción data de alrededor de 1880, permanece cerrado desde hace más de una década. Tras una recorrida del intendente Celso Jaque y parte del Gabinete, el Municipio confirmó que la estructura principal no presenta daños irreparables pero requerirá una importante inversión para su puesta en valor y reapertura segura.
El coordinador de Conservación Patrimonial, Francisco Parada, destacó que el molino fue un edificio emblemático con un rol clave en la economía argentina de su época y hoy sigue siendo un gran atractivo turístico. El intendente también llamó a la comunidad a cuidar el edificio, que sufrió vandalismo reiterado a lo largo de los años.










