El descargo de Sofi Martínez

Comparte en tus redes

La periodista hablo sobre el cruce con Coco Basile.

En la despedida de Juan Román Riquelme la periodista vivió un incómodo momento en el vestuario de los hombres. Sofía accedió al vestuario visitante, donde se estaban preparando los jugadores del representativo albiceleste y el Coco Basile se sorprendió con su presencia.

“Querida, no podés estar acá. Fijate… mejor no mires que te vas a asustar. Después hablamos. No podés entrar así a un vestuario de hombres”, le dijo el entrenador con su mano derecha apuntando hacia la salida. Un episodio llamativo en medio de una tarde de fiesta. Por lo tanto, al día siguiente en una entrevista la periodista explicó: “Lo que pasa en los partidos despedida, que no son partidos oficiales sino que tienen otro color, es que te dan la posibilidad de ver cómo los jugadores se saludan entre ellos, que no se ven hace un montón de tiempo”, comenzó con su descargo.

“Lo lindo de estos encuentros, y que siempre se hace, es estar en los vestuarios en la previa: cuando ven qué camiseta ponerse, cuando se saludan, cuando se ponen los botines”, siguió la notera. Y remarcó que su intervención a la zona de camarines había sido pautada por la producción: “Es por una cuestión de derechos, en la despedida de Maxi también pasó. Estuvimos en el vestuario, hablamos con Batistuta, entre otros, con todos los jugadores que estaban ahí. Es parte de lo que se hace en la transmisión de un partido despedida”.

En sus argumentos, Sofi Martínez remarcó que estuvo atenta a que ningún protagonista se estuviera cambiando para no violar la intimidad de los jugadores. “Me vinieron a buscar y me dijeron: Ya está para entrar al de la Selección, porque obviamente se estaban cambiando. Nos vinieron a buscar, la seguridad me dijo que todo estaba ok. Y cuando me dieron aire arranqué un poquito antes en el hall. Cuando voy a entrar, salta el Coco Basile, que estaba sentado en uno de los asientos, y me dijo que no podía estar ahí’”, explicó.

Y concluyó: “Efectivamente él no sabía que iba a entrar. Y también es cierto que su concepción es de otros días y es para respetar. Él siente que una mujer no puede entrar a un vestuario de hombres. Creo que más allá de las formas, él tuvo una buena intención conmigo. Después hablamos y quedó todo perfecto, todo bien”.

Comparte en tus redes