
La isla no quiere ser bloqueada por completo y temen que esa sea el objetivo de las actividades del ejército chino, que ya anunció que los extenderá sin límite de tiempo.

Se trata de un elefante contra una pequeña hormiga. No hay punto de comparación entre el poderío militar de uno y de otro, pero eso no quiere decir que se dará por vencido sabiendo el apoyo internacional con el que cuenta. Taiwán está decidido a no someterse a China y comenzó a trabajar fuertemente con su ejército.
China había empezado maniobras con fuego real en aguas taiwanesas como represalia a la visita a Taipéi de Nancy Pelosi, titular de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. El gobierno de Xi Jinping anunció que continuará con tales ejercicios por tiempo indeterminado.
El mayor temor de Taiwán es que esto no sea simplemente una forma de amedrentarlos por la presencia de Pelosi, sino una forma de bloquear por etapas a la isla hasta conseguirlo en su totalidad, acusando a Beijing de estar preparando el escenario para la invasión.



