
El país sudamericano es considerado uno de los que mejor lleva a cabo esta tarea en el mundo, garantizando el acceso a prácticamente toda la población. ¿Cómo lo consiguió?

No hay recurso más vital para el ser humano que el agua. Sin embargo, hoy el acceso a este preciado bien es muy poco equitativo. Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), hoy un cuarto de la humanidad no tiene acceso a una fuente segura de agua y, generalmente, se trata de los países más pobres o menos desarrollados.
Pero no en todos lados ocurre esto. Hay un país en particular que es considerado un ejemplo de que no hace falta ser rico para poder brindarle agua a toda la población por igual. Se trata de Paraguay, que logró garantizar el acceso universal al agua de su población, con una distribución más equitativa que la de los países más acaudalados de la región.
El Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental de Paraguay (Senasa) implementó un nuevo modelo comunitario que descentralizó el manejo del agua, creando una nueva figura: las Juntas de Saneamiento, que reciben asistencia técnica y capacitación de parte del Senasa.
En la actualidad, en el país operan unas 4.000 Juntas de Saneamiento, que van desde las más pequeñas, en los pueblos más chicos, hasta las más grandes, que se encargan de llevarle agua a hasta 50.000 habitantes.



