
Se trata de dos decesos, siendo los primeros que se registran desde el 26 de enero de 2021. Ambos fueron en la provincia de Jilin.

China registró este sábado sus primeras dos muertes por COVID-19 en más de un año, debido al rebrote vinculado a la variante Ómicron. Así lo anunció la Comisión Nacional de Salud, señalando a la provincia de Jilin como la más afectada por la cantidad de casos.
Las autoridades en Jilin dijeron más tarde que ambas víctimas eran hombres, de 65 y 87 años, y ambos tenían problemas de salud subyacentes asociados a su avanzada edad.
Gracias a una severa estrategia “COVID cero”, China ha conseguido mantener el virus a raya desde el fin de la primera ola. Pero la contagiosa variante Ómicron está poniendo en apuros esta estrategia.



