
Conseguir un afeitado perfecto es posible si conoces las reglas de oro de un barbero.

Sin cortes, sin irritación, bien pulido y con la piel reluciente, es posible. Tantos años de historia y tradición han contribuido a perfeccionar la técnica de los barberos que hoy en día vuelven a estar tan en auge. Descubrimos los pasos que hay que seguir para que te afeites como un profesional sin tener que salir de casa. Y la primera premisa es que no solo implica deshacerse de la barba, sino también cuidar la piel para prevenir irritaciones y mantener un cutis saludable.
Antes de afeitarte, limpia tu rostro con agua tibia y un limpiador suave para eliminar la suciedad y abrir los poros. Esto suavizará la barba y facilitará el deslizamiento de la cuchilla.
Lo ideal es preparar la piel con vapor o con una toalla caliente para abrir los poros, de modo que al pasar la cuchilla el corte sea más sutil y no se irrite la piel.
¿Un truco? Los profesionales normalmente ponen un aceite hidratante para ablandar el pelo y, después, aplican vapor o colocan una toalla tibia para abrir el poro del vello. Existen productos de pre-afeitado específico que reducen la fricción y minimizan la irritación, una espuma purificante de afeitado.
Elección de la herramienta adecuada
Si optas por un afeitado clásico, es recomendable el uso de una brocha de afeitar para aplicar la crema de manera uniforme y levantar el vello.
Hay fórmulas de crema de afeitado que son muy hidratantes y permiten un excelente trabajo de la cuchilla al afeitar.
La cuchilla es, en este punto, lo más importante. Asegúrate de que estén afiladas y sean de buena calidad. Las cuchillas desafiladas pueden causar tirones y cortes.
Técnica
Afeita siempre en la dirección del crecimiento del vello para evitar la irritación. Si buscas un afeitado más apurado, puedes hacer una segunda pasada en sentido contrario al crecimiento, pero con mucho cuidado.
No hagas mucha presión sobre la cuchilla. Deja que esta se deslice pues de lo contrario puedes provocar cortes y enrojecimiento. Y no olvides estirar la piel con la mano que tienes libre para facilitar el deslizamiento de la cuchilla.
Post-afeitado
Lo primero que has de hacer eslavarte la cara con agua fría con el fin de cerrar los poros y calmar la piel. A continuación, utiliza un producto post-afeitado que hidrate y proteja la piel. Lee los ingredientes y evita los que contengan alcohol, ya que suelen resecar la piel.
Puede ser un bálsamo para después del afeitado que contenga aceite de almendras, nutre y calma la piel.



