
El gobernador declaró sobre la decisión de que en Mendoza se continuara con las actividades y manifestó su descontento con la forma de proceder del ejecutivo nacional. ¿Qué pasa con los que no fueron a trabajar?

La gran mayoría de los mendocinos se fue a dormir en la noche del jueves 1 de septiembre con las repercusiones que generó el ataque armado contra la vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner. Pero también se quedaron con la última novedad: el feriado nacional decretado por el presidente, Alberto Fernández.
El tema es que, ya pasada la medianoche, la situación comenzó a generar un gran revuelo en Mendoza. Mediante un comunicado oficial, el ejecutivo provincial comunicó la decisión de no acatar la medida. «Hoy se debe trabajar con normalidad, que es la mejor forma de repudio a cualquier expresión de violencia y adhesión a la paz social» rezaba el escrito.
De todo esto, mucha gente se enteró al despertar en la mañana: hubo muchas publicaciones de mendocinos que se excusaban de haber faltado al trabajo, algunos en tono de broma, pero muchos otros, con seriedad. «No se va a tomar medidas contra los que no vayan a trabajar porque hay un DNU vigente» declaró Suárez en diálogo con radios locales a primera hora de este viernes.
El mandatario aprovechó la ocasión para contar por qué tomó la decisión de no acatar la medida nacional. «El DNU llegó a las 3 de la mañana pero ya habíamos tomado la decisión de que haya actividades normales, igual que otras provincias, como Jujuy. Se generó una gran incertidumbre, estas no eran las formas. Volvemos a repudiar el gravísimo hecho vivido en el día de ayer» sentenció el gobernador.



