
La medida se tomó con el objetivo de chequear el caudal que Mendoza envía a La Pampa y ya se conocieron los primeros números. ¿Se agranda el conflicto?

Por iniciativa del Ministerio de Obras Públicas, la Nación ordenó colocar estaciones hidrométricas para poder monitorear cuánta agua Mendoza escurre hacia La Pampa por el Río Atuel. Los primeros números son negativos: la provincia no cumple con el mínimo impuesto por la Corte Suprema de Justicia.
El argumento del gobierno provincial sigue siendo el mismo: hoy resulta imposible aportar el caudal de agua que se exige y mucho menos cumplir con las demandas de la vecina provincia. El problema radica en que, con las mediciones, los pampeanos tienen una herramienta más para presionar.
Más allá de la cuestión negativa, el ministro de Infraestructura Mario Isgro calificó como «valioso y positivo» que existan los medidores, sólo que ahora no se trata de no querer cumplir, sino de que «el río no trae el caudal de antes, por lo tanto es imposible cumplir con lo que se pide».



